El dengue sólo tiene tratamiento sintomático, con analgésico y reposición de volumen. Está contraindicado el ácido acetilsalicílico (aspirina) por el riesgo de hemorragias. Durante el período febril, se debe mantener a los pacientes aislados mediante mosquiteros, para evitar la transmisión a los vectores (mosquitos)
Es importante el reposo completo en cama. Por último se debe proteger al enfermo contra los mosquitos hasta el fin del segundo periodo febril para impedir la difusión de la enfermedad.
Hasta hoy en día, no se ha podido producir una vacuna eficiente contra la enfermedad del dengue, aunque se están haciendo progresos con el uso de ingeniería gética y biotecnología.